jueves, 21 de febrero de 2013

El entierro de los muertos (fragmento)


¿Cuáles son las raíces que arraigan, qué ramas crecen
en estos pétreos desperdicios? Oh hijo del hombre,
no puedes decirlo ni adivinarlo; tú sólo conoces
un montón de imágenes rotas, donde el sol bate,
y el árbol muerto no cobija, el grillo no consuela
y la piedra seca no da agua rumorosa. Sólo
hay sombra bajo esta roca roja
(ven a cobijarte bajo la sombra de esta roca roja),
y te enseñaré algo que no es
ni la sombra tuya que te sigue por la mañana
ni tu sombra que al atardecer sale a tu encuentro;
te mostraré el miedo en un puñado de polvo.

Thomas S Eliot

lunes, 18 de febrero de 2013

Morir


Morir,
eso no se hace cada día.
Muero al revés,
a cualquier hora del día,
después de levantarme,
durante el desayuno y
cuando toco el piano,
en cada minuto
la muerte.
No dejo nada,
muero sin herencia,
sin originalidad,
sin extraordinariedad,
sin ninguna palabra,
estoy saliendo en silencio,
se escuchan sólo moscas
que entraron por la ventana abierta.

 Lukasz Czarnecki

Búsqueda


Busqué en vano, buceé en tu alma y corazón sin lograr hallar ni siquiera un atisbo de aquél amor otrora tan sublime.
Harto de dudas existenciales  comencé a  recorrer todos y cada uno de los rincones de tu cuerpo carnal.
Tampoco esta vez encontré nada, pero puedo asegurar que me resultó mucho más divertido y placentero.

Miguel Dorelo

La otra


De todas las mujeres que te habitan hay una agazapada que me espera. No la recatada, la escrupulosa, la puntual, la sutil comprensiva, la translúcida, la dignísima requetesabida. La otra: la enajenada, la procaz, la posesiva, la lasciva imprevista, la insaciable, la cruel, la inoportuna, la única respetable de esas tantas mujeres que te habitan.