Después de superar
treinta y dos miedos y medio
por fin tuve el valor de acercarme a ti y decirte;
-Buenos días-
y luego de un silencio que duro medio miedo,
pude agregar:
¿Verdad que esta lloviendo mucho últimamente?
Después de superar treinta y tres miedos
Por fin tuve el valor de acercarme a ti
y junto al buenos días
ofrecerte una bolsa de palomitas de maíz,
espero que te hayas dado cuenta
de que por lo menos una de las palomitas
era mensajera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario